Recuerdos.

 12 mayo 2023

   Murcia, viernes, campaneando las ocho en la torre de la iglesia y sin novedad “par ici”, como os deseo a vosotros.

   11 mayo 2023

   Murcia, jueves, 11:10 y calor más propio de julio que de mayo.

   DE MI DIARIO

   El 26 de diciembre de 1991, escribí: “Los periódicos hablan hoy, sin excepción, de Gorbachov. La historia dirá luego quién fue este hombre ruso y qué hizo en realidad.

   Ayer dimitió como Jefe de Estado. Grotesco decir que dimitió, cuando no le quedaba más remedio que dimitir. Su presencia ante las cámaras era una forma de salir dignamente de ninguna parte.

   Porque se había quedado el pobre, en pocos días, sin tierra que gobernar y sin nadie que lo siguiera o reconociera. Una situación insólita en la historia de los tiempos. A Boris Yeltsin, su sucesor, se le abrían de par en par las puertas del poder.

   Para mí que Gorbachov, mi admirado amigo “Gorbi”, es una de las figuras más destacadas del siglo que termina. No puede pensarse sin sobresalto, que un hombre solo haya revolucionado el mundo de la forma que él lo ha hecho.

   Como un loco visionario, destapó la caja de los truenos que llevaba en mente, hasta que el mundo se dio cuenta de que iba adelante con sus proyectos. Pasar de un Comunismo arraigado a una Nación libre, por encima de los capitostes leninistas y estalinistas de muchas décadas, ya era echarle valor.

   Pues consiguió acabar él solo con el Comunismo, unió las dos Alemanias, y terminó con el miedo armamentista. ¿Quién no va a reconocer a Gorbachov, cuando pasen unos años, como persona providencial o iluminada?

   RECUERDOS

   Creo que todos, o casi todos, deberíamos contar hechos de nuestra infancia. ¡Cómo se recuerdan aquellos momentos de la Escuela, de nuestros juegos y de diabluras! Cuando somos mayores, ¿quién no recuerda situaciones de aquellos años? ¿Quién no se acuerda de su maestro, de sus compañeros, o del jardín donde jugaba?

   Por eso, aunque nos hayamos dedicado a cualquier actividad, todos podemos contar lo que nos ocurría cuando éramos niños. O escribir, ¿por qué no? ¿Quién no escribe una carta a un amigo o a la novia? Decir por escrito sin pretensiones literarias o sin miedos a que censuren la forma de expresarte? Todos podemos hacerlo.

   ¡Qué cantidad de historias por contar! ¡Cuántos datos por conocer fielmente, como un puzle: la historia de una ciudad, de un pueblo, de un lugar.

   Sólo el testimonio de los compañeros de una Escuela, que luego se reparten por la geografía nacional, y unos son albañiles, otros médicos, otros políticos o ganaderos, sería suficiente para conocer con verdad de la buena, cómo era aquel maesro y cómo era su escuela, qué método de enseñanza empleaba, qué juegos hacían y hasta qué se comía en sus casas.

   ¿Y hablar? ¿Quién no cuenta batallitas de su infancia?  Podían ser interesantes esas historias que llevamos con nosotros para saber muchas cosas de aquellos años que vivimos tan intensamente.

   Si todos lo hiciéramos, estos escritos podían ser aparte de una terapia para los nervios, una fiel historia del pasado. Que uno no contaba una cosa, otro la contaría; que uno no nombraba a una persona, otro la nombraría. Tú me entiendes, ¿verdad?

   ¿LO SABÍAS?

   -Hace trescientos millones de años ya había cucarachas.

   -Dentro del mundo árabe, el 10% de la población posee el 90% de la  riqueza del país.

   -Cada segundo desaparece del planeta una superficie con árboles equivalente a un campo de fútbol.

   -El orangután de Indonesia corre el peligro de extinción por la caza furtiva y la tala ilegal de los bosques.

   HUMOR

   -¿No decías que tu marido estaba empeñado en llevarte este año a París?

   -Sí, pero se ha “empeñado” tanto que no podremos ir este año.

                                               El abuelo Paco.

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