Ángeles.

 15 junio 2023 : San Anastasio

Murcia, jueves, las nueve, sin novedad en el Alcázar.

14 junio 23

Murcia, miércoles, 11:14, en el rincón, mamá en la Misa del comedor y Mariví en sus quehaceres.

COMENZÓ LA GUERRA

Los Ángeles marcan un “antes” y un “después” en la eternidad de Dios. Un “hasta” y un “desde”. Cuando Dios, Señor de los espacios, pensó en los Ángeles vivía ya una eternidad, desde siempre, sin origen en los tiempos.

Inconcebible a los hombres de comprender la eternidad. Es un concepto superior a nuestras limitadas fuerzas mentales. Pero si es fácil de comprender que el mundo de Los Ángeles, la creación angelical, supuso en esa eternidad un comienzo de otra época.

Antes de que aparecieran y después de que existieran: Dios y la nada hasta los Ángeles; Dios y los Ángeles desde que los creara. Tuvo que ser el acontecimiento más grande conocido.  Los Ángeles, no un plural mayestático, sino real; porque Dios es Uno y Trino: Uno en esencia y Trino en personas.

¿No hablas tú contigo mismo en la soledad de tus noches? Es un reflejo de Dios. ¿No sientes dentro de ti a un juez que da la razón a uno o a otro? Es una réplica de Dios. “No lo hagas”, “Hazlo”, “Mejor, no lo hagas”. Padre, Hijo y Espíritu Santo en el mismo Dios.

“Creemos a los Ángeles” y como un milagro, el espacio se llenó de espíritus. Miles y millones de Ángeles nacieron en un acto de amor divino. ¿O serían varios actos y momentos en que aparecieron los diversos grados de la jerarquía angelical? ¿Crearía primero a los Serafines, luego a los Querubines?, a los Tronos, a las Dominaciones… dando una misión a cada uno?

Cuando el espacio, antes solo, lleno de Dios, se viera inundado con estos seres, Dios sonreiría satisfecho: “Vivid, sed felices en la misión de acompañarme y darme gloria por siempre“, diría exuberante de gozo, mirando a sus criaturas. “Sed felices, ya vendrán tiempos en que tendréis que adorarme en mi Hijo, muerto por los pecados de los hombres”.

Los Ángeles deliberaron ante este críptico pensamiento. ¿Que habremos de adorar a su hijo muerto? ¿Qué habrá querido decir? ¿Que nosotros no seremos los únicos, ni los mejores de la existencia? Y los primeros disidentes alzaron su voz en son de protesta.

¡Jamás!. El grito sonó como un chasquido retumbó en el cielo, y miles de ángeles se unieron al que había protestado. Eran ya Los Ángeles rebeldes que se oponían a Dios. Satán, Satanás o Lucifer se erigió en cabeza de esos Ángeles rebeldes que rechazarían a muerte a los buenos capitaneados por Miguel.

La guerra había entrado en la vida de los seres creados. Una guerra que había nacido del orgullo, de la soberbia, y que había de seguir hasta el fin de los tiempos.

¿SABÍAS QUE?

¿Pensar que has nacido porque Dios te llevaba en la lista produce paz?  ¿Saber que somos limitados en número y que tú eres uno de ellos proporciona sosiego y tranquilidad? Si eres creyente ya tienes motivos para sentirte feliz pensando que luego te verás con Dios y con Los Ángeles en el cielo.

Pero no me refiero a ese anhelo de llegar pronto a la otra vida, donde no habrá muertes ni males de ningún tipo. Me refiero, más bien, a que tú, ciudadano corriente como yo y los demás que pululamos en el planeta, puedes pensar que no tiene sentido haber nacido, o que hay más males que bienes aquí, o ¿qué sé yo? que maldita la gracia tener que trabajar todos los días.

O, por el contrario, que te dejas en manos del Creador de la existencia; y esto es más tranquilizador. Pensar que Dios tuvo un plan del que tú formabas parte y que luego El dirá cómo sigue en la otra vida es de lo más placentero que puede haber, ¡Prueba!

           El abuelo Paco.                  

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