Libro nuevo.
14 junio 2023
Murcia, miércoles, las nueve menos cuarto y sin novedad en el Alcázar.
13 de junio 2023
Murcia, martes, 13:45. Vengo de la calle, y te explico: mi amigo Visiedo le dejó a Lina unas hojas de periódico para mí, como suele hacer. Y yo le mando luego unas Soflamas de mi cosecha.
He ido a su casa y no había nadie. Se las he dejado en la puerta, debajo del felpudo. Si se pierden, más se perdió en Cuba.
LIBRO NUEVO
Hace unos días apareció un libro nuevo en la casa: “Donde el corazón te lleve”, de Susana Tamaro. Casi 200 páginas, letra más bien grande; 15 capítulos cortos o trancos. Una tentación para los que amamos la lectura, para los librófilos.
Cuando lo acabé de leer sentí rabia, indignación. Pensé que le había dedicado un tiempo que podía haber empleado en algo más útil. No porque la lectura fuera una pérdida lamentable de tiempo, sino porque el libro no lo merecía.
Todos los libros debían de verse, de principio a fin en un soplo, en unos segundos, y luego leerlo despacio o apartarlo de la vista de un papirotazo. Este libro para mí es negativo y peligroso.
De todos los personajes, no hay uno que se libre. La abuela, que cuenta su vida para que algún día la lea su nieta, que anda por Américo, es de armas tomar. No sólo no podía ver a su marido Augusto, que no había hecho de malo otra cosa que estudiar insectos, sino que se la “pegaba” con un médico en un balneario. La hija marchó al extranjero y de allí se trajo a la que fue su nieta. Esta lo mismo hizo después. Todos están perturbados.
Y no es eso lo peor, sino que la filosofía que trata de inculcar como buena, es que al corazón debe seguirse por encima de la razón. “Déjate llevar por tus impulsos y vive tu vida a tope”. ¿En qué nos distinguimos de los animales? Y ahora viene la abuela a decirnos con disimulo: “No hagas caso de tu razón, tú vive la vida como si no la tuvieras”.
El final del libro es: “Ccuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera, al azar, siéntete y aguarda… Quédate quita, en silencio, y escucha tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve”. Sin comentarios.
EL TELÉFONO
Suena el teléfono. ¿Diga? Sonar el teléfono supone que alguien al otro lado quiere hablar conmigo. De más cerca o de más lejos, porque su radio de acción es enorme. ¿Será un amigo? ¿Será un hijo? Hasta que no descuelgue, mis dudas siguen en pie. Lo que sí tengo claro, es que una persona reclama mi atención, quiere hablarme.
Por primera vez advierto esta faceta del teléfono; tú quizás ya lo habías visto. Yo antes de ahora, te lo juro, no había caído en ello. No tiene importancia.
Es como una verdad de Pero Grullo, pero queda anotado el dato. Con el teléfono nos convertimos los humanos en potenciales contertulios de una gran Asamblea: familiar, local, provincial, nacional o mundial. Como un enorme foro, en el que todos participan.
Cada uno de los presentes tiene adjudicado un número y sólo con marcarlo nos ponemos al habla con esta persona: ¡Asombroso! Cada cual su número y a dialogar.
No sé si expreso bien lo que quiero decir: como una tertulia social es el mundo con el teléfono. Sólo con marcar un número y ya está. ¿No te parece a ti también nuestro mundo como una tertulia en la que estamos todos, en la que participamos todos por mor del teléfono?
El abuelo Paco
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