De Azorín.
18 julio 2023 Santana, martes, las 10:30 en la jaula con el concierto de las chicharras. Ya desayuné, redesayuné, bajé, subí, volví a bajar y a subir, visité la piscina y cosas así. Ahora en la jaula, con sol de frente que molesta. He cambiado los sillones que nos dio José María. ¿Los traería de Santa Pola? Eran otros tiempos. Esperamos a Francis con familia a bañarse. Bienvenidos siempre, venís a vuestra casa. DE AZORÍN La prosa de Azorín es delicada. Cuenta cosas como un abuelo a su nieto. ¿Siempre sería así don José? Pienso que sí: las personas cambian poco. Azorín sería de pequeño tan tranquilo, introvertido, amante de la soledad. De joven, lo mismo. Yo lo adivino alto, delgado -cenceño diría él-, pausado, escribiendo pierna sobre pierna en un banco del jardín o paseando solo con un bastón en su mano, cortés siempre, educado. La persona cambia poco con el tiempo. Es una unidad de ser, de sentir y de actuar cada persona. Podrá cambiar de fortuna, podrá sufrir cambios profesionales, ...